Esta mañana he podido sacar un poco de tiempo y me he ido a nadar al mar. Había quedado con David, un runner convencido y aspirante a triatleta, como el mismo se define, para conocernos y nadar un rato.
Sólo nos conocíamos por internet. Yo dí con su blog y el con el mío y desde entonces nos leemos y nos seguimos la pista. Hemos estado poco rato pero suficiente. Ya tendremos ocasiones para charlar más y compartir experiencias.
El mar estaba espectacular. El agua cristalina y totalmente plato. Nos hemos puesto a hacer largos entre dos espigones y parecía que estábamos en una piscina gigante. Y el agua estaba buenísima. Yo la esperaba mucho más fría y a lo mejor por eso me ha resultado tan agradable. Me hubiese quedado nadando toda la mañana.
Hemos dado 14 vueltas entre los espigones. Según el google earth la distancia entre ambos es de 130m, aunque yo apostaría a que era un poco más. En total unos 1800-2000m de toma de contacto con el mar y con el traje de neopreno de cara a Lanzarote.
Esta semana y la que viene intentaré repetirlo algunas veces más.
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lunes, 9 de mayo de 2011
martes, 1 de marzo de 2011
De parón
Así llevo tres días por culpa de un resfriado común. Común pero muy molesto.
La semana la terminé bien. El viernes nadé antes de irme a currar a las 7 a.m y el sábado corrí también por la mañana, en ayunas. Hice un recorrido chulísimo por La Herradura de 75 minutos, muy tranquilo, disfrutando de la montaña y del mar. Y de la mañana tan espectacular que hacía. Hasta vi cabras salvajes por el monte y me paré a grabarlas con el teléfono.
Unas 10 horas y media de lunes a sábado.
El sábado por la tarde me empecé a encontrar regular, con muchos mocos y picor de ojos. Y así llevo desde entonces. Mañana vuelvo a la carga, a ver cómo me encuentro. Se que lo que hay que hacer es estar parado hasta recuperarse del todo, pero ya llevo tres días y no aguanto más. Será que no estoy tan malo entonces.
Hoy me encuentro mejor, y por lo mañana estaré mejor todavía. Al menos, como tenía previsto descansar domingo y lunes, ya que estábamos de puente, no me va a alterar mucho mis planes este resfriado si no va a más, que no creo. La verdad es que salvo algún que otro resfriado vulgaricus no recuerdo haber estado enfermo (de estar en cama o hecho polvo de verdad) nunca. Tocaremos madera.
La semana la terminé bien. El viernes nadé antes de irme a currar a las 7 a.m y el sábado corrí también por la mañana, en ayunas. Hice un recorrido chulísimo por La Herradura de 75 minutos, muy tranquilo, disfrutando de la montaña y del mar. Y de la mañana tan espectacular que hacía. Hasta vi cabras salvajes por el monte y me paré a grabarlas con el teléfono.
Unas 10 horas y media de lunes a sábado.
El sábado por la tarde me empecé a encontrar regular, con muchos mocos y picor de ojos. Y así llevo desde entonces. Mañana vuelvo a la carga, a ver cómo me encuentro. Se que lo que hay que hacer es estar parado hasta recuperarse del todo, pero ya llevo tres días y no aguanto más. Será que no estoy tan malo entonces.
Hoy me encuentro mejor, y por lo mañana estaré mejor todavía. Al menos, como tenía previsto descansar domingo y lunes, ya que estábamos de puente, no me va a alterar mucho mis planes este resfriado si no va a más, que no creo. La verdad es que salvo algún que otro resfriado vulgaricus no recuerdo haber estado enfermo (de estar en cama o hecho polvo de verdad) nunca. Tocaremos madera.
sábado, 14 de agosto de 2010
Nadar en el mar
Después de tres intensas jornadas de bici, hoy me ha apetecido nadar en el mar. Sin prisas.
Normalmente aprovecho cuando estoy con mis niñas en la playa y se pueden quedar con alguien para nadar un poco.
Hoy me he ido yo sólo a las 9 de la mañana en ayunas a la playa y he nadado casi una hora.
El mar no estaba plato pero si muy tranquilo para nadar. La bahía de La Herradura es preciosa, y a esa hora, con la playa vacía, todavía más. La he nadado entera paralelo a la playa, sin alejarme mucho. No es plan de que me dé un tirón o algo y encontrarme a tomar por culo de la orilla.
El agua estaba calentita, lo normal en el mediterráneo por estas fechas. Pero de vez en cuando venían unas corrientes de agua mucho más fría que me dejaban helado. He disfrutado mucho. Me encanta nadar.
Este fin de semana no voy a hacer nada, quiero estar descansado para el maratón de baile que me voy a dar en el Creamfield. El domingo a recuperar sueño y a descansar todo lo que pueda.
Estas fotos son del otro día. El segundo de éstos tres días seguidos de bici. En una de ellas se puede ver a una cabra montés tumbada tranquilamente en la roca, a la sombra. Ni se inmutó con nuestra presencia.

El lunes a correr, que no he corrido esta semana y tengo un poco de mono.
Normalmente aprovecho cuando estoy con mis niñas en la playa y se pueden quedar con alguien para nadar un poco.
Hoy me he ido yo sólo a las 9 de la mañana en ayunas a la playa y he nadado casi una hora.
El mar no estaba plato pero si muy tranquilo para nadar. La bahía de La Herradura es preciosa, y a esa hora, con la playa vacía, todavía más. La he nadado entera paralelo a la playa, sin alejarme mucho. No es plan de que me dé un tirón o algo y encontrarme a tomar por culo de la orilla.
El agua estaba calentita, lo normal en el mediterráneo por estas fechas. Pero de vez en cuando venían unas corrientes de agua mucho más fría que me dejaban helado. He disfrutado mucho. Me encanta nadar.
Este fin de semana no voy a hacer nada, quiero estar descansado para el maratón de baile que me voy a dar en el Creamfield. El domingo a recuperar sueño y a descansar todo lo que pueda.
Estas fotos son del otro día. El segundo de éstos tres días seguidos de bici. En una de ellas se puede ver a una cabra montés tumbada tranquilamente en la roca, a la sombra. Ni se inmutó con nuestra presencia.
El lunes a correr, que no he corrido esta semana y tengo un poco de mono.
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